sábado, 23 de agosto de 2014

EN MEMORIA DE GORRI. NUN T'ESQUEICEMOS.



Tuve una noticia bien desagradable a finales del mes de julio, me dijeron por terceros que había muerto un preso con el que tenía relación de correspondencia desde va tiempo, desde principios de siglo en Topas. Jose Manuel Martínez Rodriguez, le gustaba que le llamaran Gorri, pues era el mote de abuelo materno, que era de Navarra.

Este preso social era todo un luchador, que entró en la  cárcel por drogas y a fuerza de sublevarse contra el sistema carcelario, se fue chupando años y años dentro, y casi siempre estuvo en Aislamiento.

No se si tendría 50 años, son de los primeros que le aplicaron el régimen FIES.

Estaba siempre sólo, prácticamente no tenía relación con la familia.

Era de Pontevedra, y a el siempre lo mandaron muy lejos de allí.

Nunca acabo de desengancharse, pero siempre decía que los presos que estaban con la metadona y demás pastillas estaban todavía más enganchados y arrastrados que el, bajo la bota de los boqueras.

En estos últimos años, andaba el sistema penitenciario queriéndolo llevar al 2º grado, pero el ya no se adaptaba, se le revolvía el cuerpo de ver tanto preso arrastrado y humillado, y que se “arrodillaba” para conseguir “favores” del sistema.

El también estaba bastante aburrido y desencantado con la lucha colectiva, y se tomó desde hace años, prácticamente toda su lucha siempre de una manera individual, denunciando y denunciando ante el Juez de Vigilancia penitenciaria y cuando no le hacía caso, que ya era la mayoría de las veces, planteaba siempre el denunciar al juez por prevaricación, como intento para que el juez reaccionase.

Esto hacía que las cárceles se lo intentaban quitar de en medio, mandándolo trasladar siempre de un lado a otro, recorrió todas o casi todas la cárceles. Pero nunca se doblegó.

En todo su recorrido, vio que muchas veces eran peores los propios presos y les hacían el trabajo sucio a los boqueras. Observaba como los presos estaban sin dignidad ante los abusos carcelarios.

Nadie se acordará de el, llevaba más años en la cárcel que fuera.

Durante su tiempo carcelario, sacó 4 años de carrera de derecho. Era un tío muy listo.

A pesar de ser un luchador, ideológicamente votaba al BNG, por lo menos eso me decía hace años.

Aunque siempre tuvo mucha y muy buena relación con los presos políticos, especialmente con vosotros, con Suso y con Xurxo.

Hacía tiempo que no recibía carta alguna de él. Era raro, siempre contestaba rápidamente. Pero mira, murió sin decirme adiós, no se aquejaba de nada, la verdad era muy reservado, nunca decía nada de su salud, lo único que siempre decía era que estaba deseando salir, llevaba ya muchos años, unos 20 como mínimo.

No era un preso político, pero el sistema carcelario lo tuvo y lo reprimió como si fuera un preso político. Siempre aislado.

Cuando hablaba con el, y especialmente cuando hacia algún texto, se le notaba mucho que mentalmente estaba algo afectado por la cárcel, de tanto aislamiento, las ideas que exponía se le descolocaban y se interrumpían desordenadamente, en algunas ocasiones.

Como decía no era muy amigo de las relaciones sociales con organizaciones de ayuda a presos, no le importaba escribirse personalmente con nadie, pero cuando le decían de alguna campaña, estaba muy resquemado de las luchas colectivas pues veía que más de un preso, abogado y “solidario” hablaba y prometía pero después lo dejaban tirado.

Tuvo ciertas amistades en la cárcel, con otros presos FIES, pero estos cuando salieron de la cárcel, desaparecieron de su vida, y no volvieron a escribirse con él.

Normalmente, la gente que está en cárcel cuando sale quiere borrar todo aquello que pueda recordarle sus vivencias en ella.

CARTA A UN AMIGO LUCHADOR MUERTO.



A finales del mes de Santamarina, nel añu 2014. Jose Manuel Martínez Rodríguez.
Hola Gorri:
Vá más d’un mes que nun séi nada de ti.
Está preocupándome muchu, pos me llegan noticias de que llevas diez días muertu.
Nun séi namás, nin cumo nin de qué xeitu.
Y vaiga, y mas, agora qu’estabas na tua tierra, cerca de Pontevedra, na Coruña.
Podían visitate la familia, anque parezme que estabas mas bien solu.
Siento que dalgo queida esqueicíu entre nós.
Polo menos un adious de felicidá de salir de la cárcel, escontra la que tantu lluchaste y cola que tantu t’enfrentaste.
Escontra esti sistema penitenciariu que nun sofita pa salir de la fuxaca, sinun pa entoñalos más.
Escontra esos boqueras torturadores, que maltratan porque se sienten fuertes y con poder de decidir sobre la tua vida y la tua muerte.
Sobre la tua salú sabía que tenías más d’una enfermedá, d’esa vida tan rastrera que fá llevar la endroga.
Son muchos años, más de veinte que estás por estas “casas” de tol Estau español, ensin delitos de sangre, sinon por ser lluchador de dreichos sociales, oservando cumo se degradan cadavé más y más los presos. Nos que yá nun hai nin una mínima solidaridá entre los presos sociales, que solo buscan muchos d’ellos las pastillas amurniadoras y metadona que suministra la cárcel a cambiu de chiflateu y zaherición.
Y nunca más, demandar dreichos de vida digna.
Yeras un presu social, mas con tantu arguyu cumo si fueras un presu políticu y maltratau cumo tal.
Serás un más anónimu lluchador.

LOS PUEBROS EN FIESTAS

Pa socialistas cumo estos nun precisamos de falanxistas.
Cuando los nuesos puebros están enllenos de banderines de fiestas,
con la bermeya y mariella,
y la cuartelada de Castiella y Llión,
nu se diferiencia unos d'outros.